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Bloomberg Opinión — Finlandia ya publica los ingresos gravables de todos los ciudadanos, un evento que crea un frenesí mediático anual y ha dado lugar a desafíos legales por motivos de privacidad. Pero los datos fiscales no proveen una imagen completa, por lo que ahora el gobierno de coalición de centro izquierda del país quiere llevar el mandato de transparencia más allá para cerrar la brecha salarial de género.

Una nueva ley propuesta, según un informe de Reuters, permitiría a los trabajadores que sospechan de discriminación por motivos de género acceder a una divulgación más completa para que puedan desafiar cualquier disparidad. Si se adopta, el experimento finlandés será observado de cerca por otros. Los que lo sigan deben proceder con precaución; a menudo, las leyes que cumplen con objetivos limitados tienen consecuencias no deseadas.

La cuestión de cómo garantizar la igualdad de remuneración por el mismo trabajo se ha debatido mucho a lo largo de los años. Ha sido tema de libros, artículos académicos y leyes. En general existen dos tipos de soluciones: las que requieren decisiones de gasto público y las que buscan eliminar el sesgo a través de la transparencia.

En la primera canasta hay soluciones sistémicas, como salarios mínimos más altos (dado que las mujeres tienden a ocupar de manera desproporcionada puestos de bajos salarios), días de enfermedad pagos o mejores licencias de maternidad y servicios de cuidado de niños para que las mujeres no estén en desventaja en sus carreras. Dado que las mujeres soportan una parte desproporcionada de la carga del cuidado de los niños y del hogar, incluso en nuestra era más ilustrada, la falta de apoyo a menudo conduce a mayores desventajas con respecto a los hombres. Como era de esperar, estas correcciones tienden a crear sociedades más igualitarias.

Finlandia ya ha llevado a cabo las correcciones del primer grupo. Tiene algunas de las políticas de licencia parental más generosas del mundo (140 días de licencia pagada para cada padre después del nacimiento de un hijo, lo que reduce la “penalización por maternidad”, aunque las mujeres toman más licencias que los hombres). Fue clasificado como el tercer país con mayor igualdad de género en el mundo por el Foro Económico Mundial en 2020.

Y, sin embargo, el país se cuenta entre los rezagados de la UE en lo que refiere a la brecha salarial de género. Las mujeres ganaron más de un 17% menos que los hombres en 2020, lo que sitúa a Finlandia al final de la lista de países de la OCDE en cuanto a igualdad salarial. Eso plantea algunas preguntas sobre cuán importante es realmente la brecha salarial cuando se trata de la igualdad de género.

Salario por género

El segundo tipo de solución consiste en eliminar el secretismo sobre la remuneración para que los trabajadores tengan con qué negociar y tengan recursos en casos de discriminación. Es difícil luchar por un salario justo cuando no tienes idea de lo que ganan tus colegas. Fue una transparencia involuntaria (el hackeo de Sony Group Corp.) lo que supuestamente llevó a la estrella de Hollywood Charlize Theron a exigir un salario igual al de su coprotagonista Chris Hemsworth en The Huntsman (El cazador y la reina del hielo en español).

Noruega, otro país que tiene un puntaje alto en igualdad de género, hace públicas todas las declaraciones de impuestos y también tiene una de las brechas salariales de género más bajas de cualquier país avanzado. Eso podría sugerir que las directivas de transparencia funcionan y, sin embargo, podría decirse que son las soluciones de la primera cesta de Noruega, especialmente las disposiciones de cuidado infantil fuertemente subsidiadas y el apoyo a los padres, el factor diferenciador.

En los países donde la educación y la atención médica son financiadas por los contribuyentes, un ingreso promedio más bajo no se traduce en una mala calidad de vida. En los Estados Unidos, que tiene una de las brechas salariales de género más altas a pesar de al menos cuatro leyes federales que prohíben la discriminación, lo que está en juego es mucho mayor. Siendo enormemente costosas la educación universitaria y la atención médica, los niveles de ingresos tienen un impacto directo en las oportunidades de vida y los resultados de salud. Aún así, EE. UU. tiene una mayor proporción de mujeres en puestos de dirección del sector privado y en carreras STEM (por sus siglas en inlgés ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas) que los países nórdicos.

Por supuesto, el peligro de las soluciones legislativas es que son ineficaces o tan prescriptivas que dañan la capacidad de las empresas para ser flexibles e innovadoras. Los tratados de la UE han consagrado durante mucho tiempo el principio de igual remuneración por trabajo de igual valor y, sin embargo, las mujeres ganan 86 centavos de euro por cada euro ganado por los hombres (98 centavos por cada US$1,14 ) y la brecha salarial media de género es del 14%. Eso conduce a una brecha de género en las pensiones del 30%, ya que menores ingresos significan menos ahorros.

En marzo, la Comisión Europea presentó una propuesta que requeriría que las empresas de más de 250 empleados informaran públicamente sobre su brecha salarial de género, vigilen internamente las disparidades y aborden cualquier diferencia de más del 5% que no sea justificable por motivos de neutralidad de género. La ley propuesta por Finlandia, por supuesto, va mucho más allá.

La revelación de los precios debería ayudar a remediar las disparidades arraigadas en el sesgo en muchos sectores, como el comercio minorista, la hostelería y la fabricación. Pero, ¿qué pasa con los roles que implican una combinación de habilidades y no son tan fáciles de capturar mediante métricas? Incluso en los países nórdicos, la brecha salarial de género es mayor en los servicios financieros y los seguros. La ley de Finlandia daría a las mujeres un recurso en caso de discriminación, pero muchas mujeres son penalizadas por ambición salarial, por lo que ¿las perjudicaría a largo plazo?

Disparidad sectorial en países nórdicos

También está la cuestión de cómo un mandato de transparencia afectará la capacidad de la empresa para motivar y retener al personal. Sería una persona poco curiosa la que en algún momento no ejerciera ese derecho a conocer el salario de un colega.

Investigadores de la Universidad de California una vez enumeraron el salario de un subconjunto aleatorio de empleados universitarios en un sitio web y encontraron que los trabajadores cuyos salarios estaban por debajo de la mediana de su función informaron una menor satisfacción laboral y una mayor probabilidad de buscar un nuevo trabajo. Otros estudios sugieren que los ingresos relativos son más importantes que los ingresos absolutos y están relacionados con la satisfacción laboral, la felicidad e incluso la salud y la longevidad.

Muchos factores pueden influir en un discernimiento sobre remuneración, incluida la experiencia, la productividad, las áreas de especialización o la contribución de la persona a la dinámica de un equipo, el potencial de crecimiento o la adaptabilidad. A veces, las disparidades salariales son más circunstanciales que el resultado de sesgos y no son fáciles de remediar dentro de las limitaciones presupuestarias sin perder empleados valiosos.

Decir “es complicado” puede sonar fácilmente como una escapatoria. A menudo, la brecha de género no se debe tanto a la falta de transparencia en el pago como a las innumerables formas en las que las mujeres se ven obstaculizadas a lo largo del tiempo. A veces, las soluciones simples funcionan, pero sospecho que la solución de Finlandia necesitará más estudio antes de que otros se suban al tren.

Esta nota no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Bloomberg LP y sus propietarios.