Economía

Grobocopatel pide que el Gobierno ‘le saque el pie de la cabeza’ al campo argentino

En una entrevista exclusiva con Bloomberg Línea el “rey de la soja” abogó por una coalición que saque “70% de los votos” y afirmó que el sector agropecuario debería estar produciendo y exportando 50% más de lo que hace hoy.

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Buenos Aires — En 2007 Gustavo Grobocopatel dejó de ser el gerente general del grupo Los Grobo, empresa fundada en 1984. Doce años más tarde dejaría la presidencia. En 2020, impulsado por la pandemia, daría el paso de saltar el charco, para finalmente instalarse en Colonia, Uruguay.

Atiende a Bloomberg Línea desde esa ciudad oriental, donde mantiene su actividad como director de la división de negocios de consultoría internacional e innovación de Los Grobo, en la que sigue teniendo una participación societaria.

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La empresa, cuya participación mayoritaria fue adquirida por el fondo Victoria Capital en 2016, factura alrededor de US$600 millones por año y cuenta con más de 200.000 hectáreas.

A pesar de estar alejado de “la diaria” de Argentina, Grobocopatel -también conocido comoel rey de la soja”- se sostiene como una referencia del sector agrícola del país. Es además un frecuente interlocutor de la dirigencia política. Dice haber recibido numerosas ofertas, pero nunca aceptó dejar el sector privado por la función pública.

Abogó, sin embargo, por una “coalición amplia” que “saque el 70%, el 80% de los votos” y que pueda implementar las reformas estructurales que precisa el país.

La siguiente conversación fue editada por motivos de extensión y claridad.

Bloomberg Línea: A principios de este año Los Grobo lanzó Mauá, ¿qué es, y qué resultados trajo?

Gustavo Grobocopatel: Es una plataforma tecnológica digital que es un primer paso en el camino hacia la implementación de cosas más sofisticadas de la inteligencia artificial. Es ni más ni menos que facilitar la gestión del negocio de los productores. Lo hemos lanzado a principios de este año con mucho éxito, un porcentaje ya relevante de la actividad de la compañía está pasando por la plataforma.

¿Qué objetivos tiene Los Grobo para el segundo semestre del 2021 y para el 2022?

Los Grobo deberían tener una participación más importante en el mercado argentino. Ese crecimiento estaba restringido porque los procesos requieren de financiación y el mercado de capitales casi no existe. Ese es el trabajo y el desafío que tendrá el nuevo gerente general y todo el equipo.

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¿Cree que el sector agrícola argentino está demorado en el proceso de incorporar la tecnología?

El sector agropecuario argentino es un sector que incorpora muy rápido todo el tema de la tecnología. A veces la incertidumbre o la situación macroeconómica pueden enlentecer esos cambios. Estamos viendo innovaciones que fueron realizadas hace dos décadas y todavía no se visualizan con claridad el ritmo de implementación de nuevas tecnologías. Vamos a tener que acelerar si es que queremos sostener la competitividad que hemos logrado.

¿Más allá de la iniciativa, tiene que haber acompañamiento desde el Estado para lograr estos avances?

No es necesario el acompañamiento. Sería suficiente con que te saquen el pie de la cabeza.

Argentina debería estar exportando y produciendo por lo menos un 50% más del valor producto que se genera hoy.

—  Gustavo Grobocopatel

Sectores del campo se han movilizado contra las medidas del Gobierno. ¿A qué le atribuís este nuevo cortocircuito entre el kirchnerismo y el sector agropecuario?

Creo que hay desconocimiento, y a partir de ahí hay prejuicios. Todo se resuelve con una conversación franca y desprejuiciada. El sector tiene una presión y una complejidad que agregan las malas políticas públicas -que llevan muchos años- y que impiden que el sector pueda generar más producción, inclusión, trabajo y exportaciones. Argentina debería estar exportando y produciendo por lo menos un 50% más del valor producto que se genera hoy.

En este último tiempo apareció el Consejo Agroindustrial Argentino, que mantiene un diálogo fluido con el Gobierno. Parecía que se dio esa conversación franca que mencionás, pero que no fue suficiente para encontrar soluciones.

No alcanza con la conversación. La conversación es el principio y hay que transformarlo en acciones concretas. Celebro que se haya estructurado la opinión del sector en el CAA pero no es sólo la conversación, es también liderazgo e implementación. Quizás falte más confianza y cosas más concretas. Daría la impresión que la agenda de la política es de muy corto plazo, estamos concentrados en las elecciones que vienen y esa agenda es complicada porque la sociedad tiene una agenda y la política tiene una diferente. Eso en algún momento genera crisis, porque no puede no existir la convergencia entre el pueblo y la política. El sector político que mejor lea esta situación tendrá más éxito. Esto se agrega a que crece la marginalidad, la pobreza y que hay una agenda de corto plazo de atender esos problemas que es cada vez más importante.

Para alcanzar esos proyectos se necesitan acuerdos políticos. ¿Cree que las coaliciones que hoy dominan el escenario político están en condiciones de alcanzar los acuerdos que necesita el país?

Sí, ojalá que sí. Argentina necesita varias transformaciones. A medida que pasa el tiempo es más complicado. Pero se necesita una reforma de todo el Estado, del sistema impositivo, educativo, de las leyes de trabajo; no para quitar derechos sino para fortalecerlos. Pero estas reformas requieren de una coalición amplia. No de una votación que se gane por uno o dos votos, sino el 70%, el 80% de los votos. En las dos coaliciones que están hay una especie de inmovilismo, una paridad que se necesita romper. El líder que logre eso, debería ser el nuevo presidente.

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¿Ve a alguien con ese potencial?

En las dos coaliciones hay una cantidad importante de candidatos y líderes, que están de acuerdo con esto, pero hay que ver cómo se estructura.

Como referente del sector y conocedor de la política argentina, uruguaya y regional, ¿cómo ve las discusiones abiertas sobre el futuro del Mercosur y los mecanismos de negociación?

Creo que la región, si no está unida, se le va a complicar todo en el futuro. Nos tenemos que proyectar al mundo desde el Mercosur como una región integrada a un proyecto común. El Mercosur tuvo muchas cosas positivas y una gran cantidad de pendientes. Creció mucho hacia adentro, intraregión, pero tiene un desafío hacia afuera, es de las regiones del mundo que menos intercambio tiene hacia afuera, y hay que resolver eso. Debe ser una integración inteligente, con los cuidados correspondientes. Hay que ir con cuidado, pero rápido.

Argentina rechaza la postura uruguaya respecto al bloque. ¿Cree que Argentina está conforme en cómo funciona hoy el bloque?

No debería. No nos ha ido bien sin el tratado de libre comercio. Este esquema ha sido muy perjudicial para Argentina. Tenemos muchas deudas. La región no tiene una multinacional global en los agronegocios. Tenemos muy buenas compañías locales, pero no ese nivel de integración. No tenemos compañías de logística, siendo una región tan importante en el comercio de granos y alimentos. Hay que favorecer esa cadena de valor.

Hay un boom de las commodities, que subieron este año cerca de sus precios récord. ¿Cree que perdurará?

No creo en eso del “boom”. Sí ha habido un aumento sostenido del precio de los alimentos, de base, desde hace más o menos quince años a esta parte, que tiene que ver con el aumento de la demanda de China a esta parte del mundo. Ese aumento no es algo tranquilo o previsible, se da en un rango y con alta volatilidad, que está encausada por problemas climáticos, o el fortalecimiento o no de las monedas. En ese marco, a veces se generan exageraciones de precios hacia arriba, y creo que eso se va a sostener por los próximos 10 o 15 años. No estos “shocks”, pero sí el sostenimiento de los precios de base.

Según el Gobierno nacional, el principal problema que se enfrenta es el del aumento de los precios, ¿coincide?

El problema es la cantidad. Si no tenemos más cantidad no podemos aprovechar los precios. El tema está en cómo hacer para que crezca la producción. Y las políticas del Gobierno van en contra de eso.

¿Está de acuerdo con las medidas que implementó el Gobierno para enfrentar la suba de precios, como los precios cuidados, el cierre de exportaciones a la carne, etc.?

El Gobierno tiene que ayudar a los sectores más desprotegidos para poder comprar. Hay que dejar que los precios sean, a partir de esos precios recaudar más impuestos y con esos impuestos subsidiar una parte de los alimentos de los sectores más pobres.

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Mariano  Espina

Mariano Espina

Periodista argentino, especializado en política. Trabajó previamente en las redacciones del diario El Economista y el portal Data Clave. Licenciado de periodismo de la Universidad de El Salvador.